Nos encanta el cine de verano

Y cerca de casa, ¡para volver paseando!

El sábado pasado, MenudaPeli cumplió uno de sus sueños: organizar un cine de verano en nuestro barrio. Siempre me ha gustado el ritual de ir a ver una película. Las llamadas (sí, antes nos llamábamos en lugar de montar un grupo de WhatsApp titulado “Objetivo: la última de Woody Allen”), la quedada, las colas, las palomitas… El cine de verano, además, tiene un plus de encanto. ¿Por qué? No lo sé. Será ese aire verbenero, esos niños correteando entre las sillas, ese bar al fondo, esa licencia para comentar (y comer, y fumar) sin que nadie te chiste ni se enfade… ¡Un placer con muchas facetas!
Y el cine de verano del Parque de Berlín era algo que tenía en mente desde hacía tiempo. En mi barrio, con mi gente, y llevando la contraria al signo de los tiempos, que nos cierra cada vez más pantallas grandes. Organizarlo no ha sido fácil (entre vosotros y yo, hemos estado al borde del infarto en varias ocasiones): el proyector, la pantalla, las sillas.

¡Hasta palomitas repartimos en nuestros espectadores!

No pueden faltar en el cine al aure libre

Agradecimientos

Tuvimos ayuda, claro que sí (gracias, Prosperart, gracias, Junta de Distrito, gracias, Centro Cultural Nicolás Salmerón, a Sete y Emma que documentarón todo,  a Amelia, la impulsora y gran artista, a Oscar de Medialab que nos sacó el apuro, a Alfred, a Rafael Utrera por sus consejos, a Arantxa de la Muestra de cine de Lavapies y a toda la gente que vino en general y que nos apoya con este proyecto!)
y lo conseguimos: hemos compartido con nuestros vecinos El maquinista de la General, una de nuestras películas favoritas y hemos visto a un buen montón de niños (y adultos) encandilarse con una película muda, en blanco y negro y con cartelas en inglés, a una hora intempestiva (el sol manda). Sus carcajadas, sus miradas absortas y sus aplausos eran todo lo que necesitábamos para considerar nuestro cine de verano un éxito. Y los tuvimos en grandes cantidades.

¿Por qué Buster Keaton? 

 

El maquinista de la General en plena era digital, ¿por qué? Primero, por una cuestión práctica. Las películas mudas de principios del siglo XX están libres de derechos, así que podíamos proyectarla sin problemas legales. Queríamos que fuera una comedia y eso nos planteó una  duda: ¿Keaton o Chaplin? Siempre me ha parecido que Keaton, al menos en España, es considerado un segundo espada por detrás de Charlot. ¡Había que reivindicarlo! Así que elegimos al genio Keaton, un tipo capaz de comprar un tren solo para tirarlo por un acantilado (y rodarlo todo, por supuesto), de lanzarse él mismo al vacío o permitir que le tiraran una casa encima. ¡Todo por el cine! Billy Wilder ya le rindió su particular homenaje en El crepúsculo de los dioses (es uno de los artistas en declive que juegan a las cartas con la protagonista) y nosotros hemos querido sumarnos a su club de fans. Pionero del cine, genio del encuadre, maestro de la narración… ¡Va por ti!

¡Gracias por una noche mágica!