Disney vive un frenesí de adaptaciones a imagen real y esta semana llega a nuestros cines la más reciente y mágica de todas: ‘El Cascanueces y los cuatro reinos’.

Claro que, a diferencia de ‘Alicia en el país de las maravillas’, ‘El libro de la selva’, ‘Peter y el dragón’ o ‘La bella y la bestia’, el original en el que se basa esta película no es una cinta de animación; su fuente es el ballet compuesto por Chaikovski, que a su vez se inspiró en un cuento de hadas de E.T.A. Hoffmann. En el mundo anglosajón, donde es tradicional acudir en familia a una representación navideña durante las fiestas, ‘El Cascanueces’ es una de las elecciones habituales. Y, por esta razón, esta película se estrena ahora, como bisagra entre Halloween y la temporada de turrones y villancicos.

Seguro que la historia os resulta familiar, porque ha sido adaptada en multitud de ocasiones: la pequeña Clara recibe, como regalo de Navidad, un pequeño cascanueces. Por la noche, el juguete cobra vida y se lleva a su pequeña dueña a un mundo mágico.

En esta versión, dirigida por Lasse Hallström (‘Chocolat’, ‘La pesca del salmón en Yemen’), la protagonista (Mackenzie Foy, que fue la pequeña Renesmee de ‘Crepúsculo’) debe encontrar, en los cuatro reinos de la fantasía, la llave que abre el regalo que su madre le dejó antes de morir. Y para eso, con la ayuda del cascanueces, tendrá que tratar con sus gobernantes, especialmente con la belicosa Madre Jengibre, encarnada por Helen Mirren.

Junto a Mirren, Keira Knightley encarna al hada de Azúcar y Morgan Freeman, al padrino de la niña protagonista, que le regala el cascanueces mágico. Estad atentos para identificar a Misty Copeland y a Gustavo Dudamel, que encarnan, por supuesto, a una bailarina y a un director de orquesta). Y, sobre todo, dejaos conquistar por el hechizo: la magia del cine, los cuentos de hadas y el ballet conspiran juntos para llevaros de viaje.

Estreno: 31 de octubre de 2018.