Algunas películas infantiles parecen pensadas para hacer felices a los padres (si eres fan de Pixar sabes de qué hablamos) y ‘Superlópez’, que se estrena el 23 de noviembre, es una de ellas.

Sí, los superhéroes están por todas partes: los Vengadores, Spiderman, Aquaman (próximamente en sus pantallas), Teen Titans, La liga de la justicia… Y, confesémoslo, en ocasiones resultan un poquito cansinos, con esa capacidad infinita de autosacrificio, esos músculos que rellenan a la perfección uniformes ajustados y ese mensaje implícito de “igual TÚ no te estás esforzando todo lo que podrías”.

superlopez cómic película jan dani roviraPor eso resulta tan refrescante que llegue a las pantallas la versión española, y mucho más (sur)realista, de la vida del superhéroe. Sí, Superlópez vuela, lanza rayos por los ojos y derriba un edificio a puñetazos, pero también tiene un jefe que le mangonea, una novia que le arrea bolsazos, un trabajo mortalmente aburrido y la costumbre de acodarse, medio dormido, en la taquilla del metro para pedir un café con leche y un croissant.

El dibujante Jan creó a Superlópez en 1973 como parodia de Supermán; pero el superhéroe se convirtió en algo muchísimo más importante: un tebeo que mezclaba humor y crítica social y retrataba el espíritu hispánico (partidos de fútbol y comunidades de vecinos incluidos) con un sentido del humor entrañable y corrosivo a la vez.

Dani Rovira como SuperlopezEn esta versión cinematográfica, creada por Borja Cobeaga y Diego San José (‘Pagafantas’, ‘Ocho apellidos vascos’), asistimos al origen del superhéroe: un bebé alienígena (y bigotudo) es enviado a nuestro planeta y adoptado por una pareja local. A pesar de sus poderes, Juan López se convierte en un oficinista gris sin intención de destacar. Hasta que, como es natural, siente la llamada de la aventura y decide armarse de valor (y mallas ajustadas para salir defender la justicia.

Superlópez tiene el rostro de Dani Rovira y su novia, Luisa Lanas, el de Alexandra Jiménez, dos nombres que por sí mismos ya nos incitan a la risa (por no hablar de Pedro Casablanc y Gracia Olayo, que encarnan a los padres adoptivos del pequeño extraterrestre). Los peques se reirán con las meteduras de pata de Juan López y sus miserias en la oficina, con su torpeza entrañable y con las peleas y peripecias de la cinta. Los adultos (además) verán un retrato de esa España celtibérica, con padres que te recomiendan que no te hagas notar, relaciones tóxicas que llevamos con total naturalidad durante años y una Barcelona tomada por Airbnb. Ah, y hay premio para los fans de los cómics originales. Aunque no veremos ni al Supergrupo ni al Señor de los Chupetes, permanezcan atentos a sus pantallas, porque hay guiños (y petisos carambanales) para quienes saben mirar.