El primer paso para hacer una película, por supuesto, es tener una historia que contar. Y esto, en cine, pasa por escribir un guion. Hay muchas formas correctas de hacerlo, pero yo os voy a contar el “método MenudaPeli”, el que usamos en nuestros talleres y que resulta muy eficiente cuando trabajamos con niños. 

En primer lugar, necesitamos decidir en qué género nos vamos a mover, buscar alguna referencia que nos ayude y pensar la historia que queremos contar. Los talleres de MenudaPeli son colectivistas a muerte, y votamos todas las decisiones. En las familias, ya sabemos que se hará lo que decida el hermano pequeño y que el gato tendrá un papel protagonista. Just go with it. 

Paso 1: el género. No hay por qué circunscribirse a uno. Podemos hacer una comedia con vikingos o una de magia apocalíptica con pandemia mundial (no sé de dónde saco estos ejemplos). Pero si lo hacéis así, tened en cuenta que hay códigos que respetar. Si hay vikingos, tendrá que haber peleas con hachas, y si mezclamos el espacio y los cowboys, es imprescindible un duelo de revólveres (láser) al atardecer. 

Un detalle puede que obvio: olvidad las grandes escenas de exteriores con cientos de extras. La cosa va a ser bastante intimista. Pero el sofá de casa puede ser un drakkar y la cama una nave espacial. La imaginación manda.

Paso 2: la historia. Hay que empezar con una idea general, que llamaremos sinopsis, y que debe responder a la pregunta esencial de toda película: “¿de qué va?”. La sinopsis tiene que tener dos características: debe ser breve y debe molar. Ya sabéis a qué me refiero. Por ejemplo: un chico granjero descubre dentro de un robot que han comprado sus tíos un mensaje en el que una princesa espacial le pide ayuda, y mientras acude, descubre que posee extraños poderes que serán decisivos en la guerra entre la República y el Imperio. ¿Os suena?

Una vez decidida la sinopsis con argumentos irrefutables en el universo infantil (“yo me pedí primero que los robots fueran youtubers” o “es mi peli y se hace lo que yo digo”), llegaremos al paso 3.

Paso 3. El guion. Es una narración más detallada de lo que sucede. Para escribirlo, es necesario describir los personajes y detallar los acontecimientos en el orden que pase. Según el nivel de improvisación que queráis darle a vuestro rodaje, podéis curraros más o menos este paso, pero es bastante imprescindible, sobre todo cuanto las mentes infantiles empiezan a desbarrar. El camino de una película es largo, y el guion, el mejor mapa para no perderse.

Para que un guion funcione bien, debe respetar la estructura narrativa en tres actos, de la que os hablo en este otro post.

Story Board
Uno de los story de MenudaPeli

El guion debe dividir la historia en secuencias, que serían equiparables a los capítulos de un libro. Cada una debe tener un sentido completo, con principio y final (podrías ver solo una y entenderías qué está pasando), y puede tener varias escenas.

Un ejemplo, para entenderlo mejor: en una película de ladrones, la secuencia del robo tendría varias escenas: los ladrones van en coche hacia el banco, entran en el vestíbulo gritando, forcejean con la caja fuerte y huyen.

Al dividir el guion en secuencias, podemos planificar cada una por separado, teniendo en cuenta qué personajes salen, qué escenarios hay que usar, qué atrezzo se necesita…

Os adjunto el documento que hicimos al respecto en nuestro último taller, en el que rodamos una película en un solo día. 

(LINK A LOS GUIONES DE «DIAS SIN COLE«)Es la estructura que usamos en las pelis de los ultimos campamentos.)

Esto es fácil, ¿verdad? Lo complicado llega, como siempre, cuando hay que rodar.
Os dejo unos cuantos links que os pueden ser útiles:

Trelby es un programa muy útil para escribir guiones con el formato correcto. Aquí tenéis un post con instrucciones para usarlo.  

Aquí podéis ver algunos guiones originales, en inglés, para que tengáis más claro de qué va la cosa.

Leave a Reply