Tenemos guion, hemos preparado los disfraces y el atrezzo y nuestro equipo está a punto y con las baterías a tope. Desde aquí puedo oír vuestra pregunta: “¿Podemos ponernos ya a rodar?”. ¡Paciencia! Hay que hacer un par de cositas más para que todo salga de maravilla, pero ya queda muy poquito. ¡Lo prometo! 

No vamos a dar aquí un curso completo de teoría del cine, pero sí os voy a explicar un poquito sobre los dos elementos básicos del lenguaje audiovisual: tipos de plano y movimientos de cámara. Para que la película transmita exactamente lo que queremos que transmita, tendremos que aprender a “hablar cine”. Porque las imágenes, en una película, son como las palabras de un libro, y uniendo unas con otras formamos “frases”, que en el cine se llamarán secuencias. 

Tipos de planos cinematograficos (pincha en la imagen para ver la secuencia completa).

TIPOS DE PLANO:

Podéis entender la importancia de los tipos de plano en este enlace. Es una secuencia de la película “Solo ante el peligro” (“High Noon”), de 1952: la llegada del malvado Frank Miller y sus compinches en el tren de las doce a Haydeville, para vengarse del sheriff que le encerró en prisión unos años antes… Es una escena muy conocida (¡os recomiendo ver la película entera, es muy buena!), y en el enlace podéis ver los tipos de plano que utiliza y cómo cambian el sentido de la historia. No es lo mismo que la cara del actor llene toda la pantalla mientras amenaza al sheriff que sacarle muy lejos y pequeño, ¿verdad? Podeis poner cualquier otra película y fijaros en cómo se usan los planos. Eso os ayudará a “entrenar” el ojo. 

MOVIMIENTOS DE CÁMARA

Movimientos de cámara
Un esquema de los diferentes movimientos de cámara.

El otro elemento básico del lenguaje audiovisual son los movimientos de cámara. En esta presentación podéis ver cuáles son los más importantes y cómo se llaman. Cuando os pongáis a rodar, recordad que los movimientos deben hacerse con suavidad y con la cámara bien firme, para que no tiemble la imagen (tenemos varios trucos para esto, ¡preguntadnos!). 

Un último consejo: grabad la misma escena desde ángulos diferentes para ver luego, en el ordenador, cuál os funciona mejor, o combinar varios.

Otro paso recomendable antes de coger las cámaras (¡ya casi estamos ahí!) es el storyboard. No es imprescindible, pero resulta muy útil y es divertido dibujarlo. 

El storyboard es una especie de cómic, una sucesión de viñetas que detallan cómo vamos a rodar la película. Es una herramienta genial para planificar el rodaje, y tener a la vista los planos que necesitaremos.

En un storyboard aparecen:

-El número de secuencia, escena y plano.

-El movimiento de cámara que vamos a hacer.

-Los personajes que salen y cómo se mueven.

-Un textito que explica lo que pasa o de qué están hablando los personajes. 

Aquí tenéis una divertida aplicación gratuita para hacer storyboard:

Pincha en la imagen par ir a la web

Por último (y os juro que es lo último, que vamos a rodar ya), os voy a hablar del encuadre o composición. Cuando rodamos un plano y queremos transmitir una sensación o un mensaje, tenemos que tener en cuenta varios aspectos:

1- El centro de interés: ¿qué es lo que quieres contar? ¿De qué trata esta imagen, que muestra, por ejemplo, a tu hermano en la cocina de tu casa? ¿De lo que está diciendo tu hermano o del estado en que se encuentra la cocina? En el primer caso, acercarás la cámara a la cara de tu hermano (plano corto); en el segundo, te alejarás para que salga toda la habitación (plano general).

2- La regla de los tercios: se aplica en pintura desde hace siglos, y vale también para el cine. Si dividimos un cuadro (o la pantalla de la cámara) en nueve cuadrados iguales, los cuatro vértices del cuadrado central serán los más “interesantes”, donde se detendrá el ojo del espectador. Ahí es donde tienen que suceder las cosas. Busca cuadros clásicos y comprueba esta regla; verás qué curioso 

3- Apóyate en las líneas: las líneas son un elemento de importancia vital en las artes visuales, nos aportan formas y contornos y con ellas dirigimos la mirada del espectador de una parte del plano a otra.

4-La iluminación: los colores siempre dicen algo, sean cálidos (rojos, naranjas y amarillos) o fríos (azules, verdes y violetas). Los azules se consideran tonos tranquilos; los rojos son temperamentales. Cada uno de ellos despierta sentimientos diferentes en los espectadores. Y, en el cine, este matiz se consigue sobre todo con la iluminación: puedes probar con linternas, el flexo de tu mesa o la lámpara del salón. Tápala con un papel de color, telas finas o un pañuelo y ya verás como cambia el tono de tu escena (pero ten cuidado con el calor de las bombillas, que no queremos accidentes en el set). 

5. La dirección. Los seres humanos “leemos” las imágenes en un orden determinado. Los occidentales, en concreto, lo hacemos de izquierda a derecha (porque leemos y escribimos también de izquierda a derecha, no como los japoneses o los árabes). Y eso significa que, cuando vemos una imagen de un personaje que camina, entenderemos mejor que avanza hacia algún sitio si lo hace de izquierda a derecha. 

Bueno, lo prometido es deuda. Empezamos a RODAR. Que la magia llene vuestra casa. 

En esta fase de la película solo os voy a dar un consejo: ¡Divertíos! Sin complejos ni vergüenza: cuanto más os lo creáis, mejor quedará y más disfrutaréis haciéndolo. Tomáoslo con calma, repetid lo que salga mal… y guardad todo el material, que luego os reireis mucho montando las tomas falsas. 

Alumnos Rodando

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